
Rufino: el municipio advirtió que descontará el día a empleados que se adhieran al paro nacional
La adhesión al paro nacional convocado por la CGT ha generado un fuerte foco de conflicto en la ciudad de Rufino. A través de un comunicado oficial, la municipalidad manifestó su postura crític...
La adhesión al paro nacional convocado por la CGT ha generado un fuerte foco de conflicto en la ciudad de Rufino. A través de un comunicado oficial, la municipalidad manifestó su postura crítica frente a la decisión del Sindicato de Trabajadores Municipales (Sitram) de plegarse a la medida. Desde el gobierno local argumentaron que la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional no afecta a los empleados públicos, por lo cual la medida de fuerza "no justifica" el cese de actividades.
Bajo esta premisa, el municipio notificó formalmente que aquellos agentes que no concurran a sus puestos de trabajo, o que, presentándose, se nieguen a cumplir con sus tareas habituales, sufrirán el descuento de sus haberes.
La respuesta sindicalAnte esta advertencia, el gremio Sitram emitió un mensaje para sus afiliados, calificando las expresiones del Departamento Ejecutivo Municipal (D.E.M.) como "amenazas" e "intentos de presión". La organización sindical ratificó que el paro se llevará a cabo según lo previsto, con asistencia a los lugares de trabajo, y defendió la legitimidad del derecho constitucional a la huelga.
Desde el sindicato pidieron a los trabajadores "mantener la unidad, la calma y actuar con responsabilidad", remarcando que la fuerza del reclamo reside en la cohesión de los empleados.
Paro NacionalEste conflicto local se inscribe en una jornada de protesta nacional de 24 horas que, según Jorge Sola, integrante del triunvirato de la CGT, busca paralizar el país "de punta a punta". El dirigente nacional aclaró que la central obrera no se opone a modernizar las leyes laborales, sino a la pérdida de derechos adquiridos.
Sola fundamentó la urgencia de la medida señalando una situación social crítica: la pérdida de 300.000 puestos de trabajo formales en los últimos dos años y el cierre de 21.000 pymes. En este sentido, la CGT cuestiona que el proyecto de reforma laboral del Ejecutivo, que se tratará este jueves, profundiza la informalidad y no contempla desafíos actuales como la inteligencia artificial, enfocándose en cambio en un ajuste que impacta directamente en el poder adquisitivo de los trabajadores.